
Leyendo el nuevo libro de Angel de la Calle dedicado al Hombre enmascarado he recordado algunos de los tebeos con los que fui creciendo. Mi padre, enamorado del personaje, lleva toda la vida intentando completar la historia del fantasma. Con el hombre enmascarado comienzo nueva sección, recuperando así algunos de mis personajes favoritos, excusa perfecta para dibujarlos y hablar un poco de ellos.
Curiosamente la etapa peor valorada por de la Calle (objetivamente), la dibujada por Wilson Mc Coy es a la que más cariño tengo (subjetivamente), quedando para la imaginería más pop del mundo del cómic las gafas redondas, la gabardina a cuadros y sobre todo el ponerse el sombrero con el pasamontañas debajo.
Con todo un tebeo lleno da grandes frases ("no es un perro, es un lobo", "un vaso de leche para mí y un bistec para mi amigo") que recuerda una época llena de inocencia en el mundo del tebeo.
El personaje nace en 1936 de la pluma de Lee Falk y el dibujante Ray Moore. La historia de el fantasma comienza cuando un barco mercante inglés es atacado por los piratas. El barco naufraga y el único superviviente jura sobre la calavera del pirata que mató a su padre que dedicará su vida a luchar contra la piratería, injusticia y demás, así como sus descendientes.
Diana Palmer, la novia eterna compartirá con todos nosotros las aventuras y desventuras de este mítico personaje.
Un universo repleto de personajes, lugares imposibles a los que no asusta la falta de credibilidad pero lleno de momentos mágicos y desbordante imaginación.
Recomendar la lectura del libro editado por sins entido, un recorrido ameno por las aventuras del espíritu que camina, el hombre que nunca muere.
